por el General Ricardo Torrón Durán de la Real Academia de Ingeniería.
Durante muchos años no hubo más ingeniería que la militar, de modo que la única acepción de esta palabra era su aplicación bélica.
Así, Sebastián de Covarrubias, en su libro de la Lengua Castellana de 1611, llama ingeniero "al que fabrica máquinas para defenderse del enemigo y ofenderle". La Real Academia Española recoge el término por primera vez en su cuarta edición de 1803 donde, y al igual que en las diversas ediciones del siglo XIX, da cómo acepción única de ingeniería "el arte que enseña a hacer y usar las máquinas y trazas de guerra". No sin cierto asombro, hay que esperar a las ediciones de la RAE del siglo XX, para encontrar la definición de ingeniería separada de su exclusiva aplicación a la Defensa.
No obstante, la aparición de la ingeniería civil, como es sabido, se había iniciado ya claramente a principios del siglo XIX, a lo largo del cual y del XX van surgiendo sus distintas especialidades: Minas, Caminos, Montes, Industriales, Agrónomos, Geógrafos, Navales, Telecomunicaciones, Aeronáuticos... desgajándose, en ocasiones, de los cuerpos técnicos militares.
Por otra parte, aquella ingeniería militar única se había ocupado de las dos facetas recogidas en la definición de Covarrubias: el ataque y la defensa, es decir, el arma y la coraza, o bien su actual denominación, el armamento y la fortificación o construcción. La separación de estas dos ramas básicas de la ingeniería militar se realizó antes que la de las civiles, en el siglo XVIII, cuando, con la llegada de los Borbones, se constituyen dos cuerpos facultativos claramente separados, tanto en el Ejército como en la Marina: los Reales Cuerpos de Artillería (Armamento) y de Ingenieros (Construcción).
Aquellos ingenieros, tanto los militares como los civiles, utilizaban como recursos básicos la materia y la energía. El modo de utilizar y transformar dichos recursos ha diferenciado unas ingenierías de otras, al aplicar los conocimientos científicos y técnicos adecuados, con el fin de obtener, usar y mantener los bienes y servicios necesarios para atender la necesidad sentida.
Pues bien, en este siglo XXI estamos asistiendo a una clara convergencia entre los mundos de la ingeniería al servicio de la sociedad civil y la ingeniería al servicio de la Defensa, convergencia que se manifiesta en múltiples aspectos y que, con cierta imaginación, nos puede recordar la poca en la que la ingeniería era una sola.
FORMAS NO PERSONALES |
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Infinitivo soldar |
Participio soldado |
Gerundio soldando |
INDICATIVO |
SUBJUNTIVO |
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Presente sueldo |
Futuro simple o Futuro soldaré |
Presente suelde |
Pretérito imperfecto o Copretérito soldaba |
Condicional simple o Pospretérito soldaría |
Pretérito imperfecto o Pretérito soldara o soldase |
Pretérito perfecto simple o Pretérito soldé |
Futuro simple o Futuro soldare |
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IMPERATIVO |
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suelda (tú) / soldá (vos) soldad (vosotros) / suelden (ustedes) |